Luz del mundo
Jesús habló una vez más al pueblo y dijo: «Yo soy la luz del mundo. Si ustedes me siguen, no tendrán que andar en la oscuridad porque tendrán la luz que lleva a la vida».
Juan 8:12
En el tiempo en el que vivimos, enfrentamos situaciones difíciles que nos rodean, ya sea en lo personal, en la salud, las finanzas, la familia o el empleo. Hay momentos en los que no sabemos qué hacer, cuál es la salida, cómo actuar o a dónde acudir.
Como seres humanos, nos enfrentamos a muchos desafíos. Es ahí donde necesitamos conocer que, aunque todo parezca oscuro o perdido, siempre habrá una luz. El Señor es esa luz que alumbra; solo necesitamos acercarnos a Él.
Cuando conocemos su amor y su cuidado, entendemos que no estamos solos y que podemos superar esos obstáculos, porque al final siempre habrá una luz de esperanza
